Pepe Mejía | Beatriz Molino (1972, Madrid) es una luchadora que se patea las calles. Sindicalista por compromiso y convicción, mujer, feminista, madre de dos niños, es desde hace cuatro años portavoz y secretaria general de CCOO en Vodafone España. Siempre está allí, con las de abajo, con las explotadas, se le ve en casi todos los frentes de lucha: feminismo, estudiantes, por una vivienda digna, con las compañeras y compañeros de Coca Cola. Hablamos con ella convencida de que la presión desde abajo hará retroceder los planes de las multinacionales. Al poco de realizar esta entrevista se firmó un acuerdo entre la representación sindical y la patronal, comunicado que que podéis leer al final.

 

Este año ha comenzado con el anuncio de despidos masivos en las grandes empresas. Caixa Bank va por su tercer Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en un lustro, Vodafone prescindirá de uno de cada cuatro de sus trabajadores en España, Ford eliminará miles de puestos de trabajo en toda Europa. ¿Cómo está la situación de la plantilla de Vodafone en España?

A día de hoy el ERE puede afectar a mil personas, mil familias. La media de edad de la plantilla está entre 45 y 50 años, en un sector complicado que decide que con cuarenta años eres viejo o vieja. Los compas de 50 años se quedan en la calle y no acceden a la prejubilación. Y si son mujeres mucho más. Con 45 años también. Los que tengan 55 años y pueden acceder, pues les pilla la crisis de la tecnológicas o tienen un parón de hasta siete años de vida laboral y no llegan a los mínimos para la prejubilación, llegan con una pensión muy inferior a la que le correspondería. Vamos a dejar a mucha gente con el culo al aire gracias a las reformas laborales de estos últimos años.

 

¿Cuáles son vuestras reivindicaciones?

Por tercera vez, en seis años, nos enfrentamos a un ERE. Queremos que haya salidas voluntarias. Las multinacionales vienen, ganan mucho dinero y cada tres años despiden a trabajadores. A día de hoy estamos negociando. La empresa ha puesto una oferta que dice que es la última y consiste: mil despidos, las salidas voluntarias y forzosas serán de cincuenta días por año trabajado, con un límite de 36 mensualidades, prejubilaciones a partir de los 55 años, dependiendo de la edad te puede llevar a los 63 años o a los 65 con el 85% del salario y con una revalorización anual del 1%. Las personas que se acojan voluntariamente tienen que firmar un compromiso de que no van a trabajar en los próximos seis meses en la competencia, y se le pagará el finiquito en trozos hasta los seis meses. La empresa firma una garantía de empleo que es un compromiso de no hacer otro ERE en dos años. Estamos hablando de despido directos pero creemos que después habrá una cascada de despidos indirectos. Estamos hablando de empresas como Contar center, Conecta, Geminis, que se verán afectadas por este ERE en Vodafone.

 

¿Cómo es la plantilla por dentro y en qué ámbito territorial nos movemos?

En cuanto al número de mujeres en teoría la plantilla está bastante equilibrada pero en los departamentos existen muchas desigualdades de género. El de tecnología esta masculinizado y el de atención al cliente más feminizado. El ERE afecta más Madrid porque el grueso de la plantilla está en Madrid. Pero no es lo mismo quedarse en paro en Madrid que en Vigo, por ejemplo. En Madrid, por ejemplo, un ingeniero puede tener más posibilidades de recolocación que en Vigo o Sevilla. Somos más de 5.200 trabajadores en toda España. A nivel europeo hay un comité europeo pero la utilidad del mismo es cuestionable, porque es consultivo, es el modelo inglés que no sirve de mucho.

Existen otras empresas del sector como Telefónica que, mientras pulverizaba todos los registros históricos de beneficios empresariales, reducía su plantilla en España a la mitad. El problema de Vodafone ¿también se dá en otras empresas del sector?

Sí. El mercado es igual para todas las operadoras pero las otras compañías como Telefónica y Orange, cuando han hecho un ERE no ha sido traumático. El último ERE de Orange, en el 2015, fue voluntario y se dio porque allí había una mayoría de representación sindical de CCOO y eso marca la diferencia. Hoy en Vodafone la voluntariedad la defendemos nosotras pero la imposición la pone la empresa y otros sindicatos.

 

En este contexto, teniendo en cuenta que en una década el número de multimillonarios en España se ha multiplicado por tres, mientras las rentas salariales tomaron un sentido contrario y que en 2013, las empresas del IBEX-35 despidieron a 120.000 trabajadores, desde Vodafone en Lucha ¿estáis aunando fuerzas con otros colectivos?

Sí. Desde el ERE anterior, cuando nació Vodafone en Lucha, nacimos con el ánimo de aunar fuerzas con otros colectivos en lucha. Hemos trabajado con otros colectivos como Coca Cola en Lucha, Peugeot, estudiantes, partidos políticos, No más precariedad y nos hemos apoyado impulsando las movilizaciones, en la difusión y visibilidad de los conflictos, para que los medios de comunicación nos escuchen, porque salimos poco en los medios, y juntos estamos impulsando una cadena de solidaridad para que se nos oiga más.

 

¿Cuáles han sido vuestros métodos de lucha?

Estamos convencidas que la movilización es importante. Empezamos en el 2015, con el ERE anterior, convocando movilizaciones pidiendo el apoyo de otros colectivos y poco a poco fuimos generando en la plantilla ese interés y esa necesidad de participar en las movilizaciones. La plantilla despertó y tomó conciencia de que es necesario luchar y que había que hacer cosas, y esta vez ha estado mucho mayor. El acuerdo que presenta hoy la empresa está mucho mejor porque antes no tenía la presión que tiene ahora. Realizamos manifestaciones, concentraciones en la Puerta del Sol en la sede de Vodafone, en cada ciudad, en las tiendas emblemáticas y se han hecho paros y días de huelga.

 

¿Cuáles son las previsiones?

No hemos conseguido acordar un referéndum vinculante con otros sindicatos. Nosotras celebraremos asambleas para saber lo que quiere la plantilla y trataremos de impulsar un referéndum. Si no conseguimos hacerlo con la plantilla lo haremos con la afiliación. El resultado de ese referéndum nos marcará el camino que tenemos que hacer. O se acaba la lucha o vamos a continuar. Tanto el sector, como Vodafone, necesitan dar un paso más para conseguir mejores condiciones de trabajo e impedir que las empresas hagan un ERE cada dos o tres años. El Plan de empleo que proponemos se basa en la voluntariedad. Y si la empresa necesita adaptarse al mercado, los trabajadores se pueden adaptar porque estamos capacitadas. Vodafone señala que ha tenido una caída de ingresos, pero esa caída se debe a que han tomado decisiones como dejar el fútbol. La media de la plantilla baja después de cada ERE y después repunta en cada ERE. Se vuelve a contratar gente y eso no es solución. Cuando se aplica el ERE hay un repunte en los beneficios pero después recae, nosotros planteamos que sea voluntario unido a otras demandas.