Gerardo García | En la tarde del jueves 28 de febrero las calles de Madrid fueron el escenario de una nueva movilización. Varios centenares de personas respondieron a la convocatoria de la ‘Asamblea Contra la Guerra en Venezuela’ en rechazo a la campaña mediática y política marcada de nuevo por la injerencia imperialista, desarrollada en los últimos años pero intensificada ESPECIALMENTE en el último mes y media y que tiene a Venezuela y, sobre todo, el control de sus recursos naturales como su principal objetivo.

La citada ‘Asamblea’, surgida el pasado 14 de febrero de la confluencia de más de veinte organizaciones políticas y sociales, así como de un buen número de personas que participan a título individual, nace con la intención principal de, yendo más allá de preferencias y sensibilidades políticas concretas, denunciar este nuevo ataque imperialista (llevado a cabo, una  vez más por el gobierno de Estados Unidos y sus aliados, entre los que se vuelven a contar la Unión Europea y, en concreto, el Estado Español), que utiliza todo tipo de excusas para no otra cosa que hacerse con el control de las materia primas (sobre todo, el petróleo) de la región.

Porque ya sabemos de sobra en qué desembocan este tipo de intervenciones e injerencias y porque América Latina ha sufrido, a lo largo del último siglo, con especial virulencia sus consecuencias no podemos quedarnos hoy mano sobre mano. Las dificultades y problemas reales que sufren los pueblos no se resuelven más que respetando su soberanía y estableciendo entre y con ellos una relación de solidaridad, apostando por soluciones lo más verdaderamente democráticas posible, lejanas de toda imposición que les lleve a una relación de subalternidad respecto a los intereses de las grandes oligarquías internacionales.

Es por ello que nos debemos felicitar por el éxito de la convocatoria del pasado jueves, que, a buen seguro, prácticamente garantiza la continuidad de una ‘Asamblea’ que se antoja más que necesaria de cara a intensificar una auténtica relación de solidaridad internacionalista entre los pueblos, más deseable que nunca, ante un nuevo ataque imperialista y en un contexto de resurgimiento de salidas y opciones políticas fuertemente reaccionarias y antidemocráticas.

¡NO A LA GUERRA EN VENEZUELA!

¡HANDS OFF VENEZUELA!

¡SÓLO EL PUEBLO SALVA EL PUEBLO!