RECESIÓN

“Existe el riesgo de cerrar el año en recesión”
Pedro Solbes, Ministro de Economía

Se conocieron en una fiesta de Nochevieja.
Se miraron a los ojos y cayeron fulminados.
Fue lo que se dice un auténtico flechazo.
Un mes después
su amor había alcanzado
un superávit del cinco por ciento.
Eran días de vino y rosas.

Hacia el final del invierno,
algo empezó a no ir bien entre ellos,
pequeñas tragedias cotidianas,
apenas gestos imperceptibles,
que empañaban aquel amor idílico.
Pero,
cada vez que alguien
planteaba la cuestión,
ellos lo negaban
con una sonrisa en el rostro:

No hay un amor como el nuestro en toda la Unión Europea,

comentaban con orgullo.

En Semana Santa,
admitieron por primera vez en público
que su relación sufría una desaceleración
y que ese trimestre no habría crecimiento positivo
en aquel hermoso amor.
Reunieron al comité de expertos
y pusieron en marcha medidas correctoras,
con la intención de reactivar su amor
y dijeron, a todo el que quisiera escucharlos,
que no había motivos de alarma,
que todo iba como la seda.
A mediados del verano,
las matemáticas no engañaban.
Se confirmaban los peores augurios.
Por primera vez desde que se habían conocido
su amor cotizaba a la baja
mientras que la inflación de sus caricias
se disparaba hasta límites
insospechados.
No obstante,
ellos intentaron solventar la situación
con la mejor de sus sonrisas
(no hace falta decir
que las medidas correctoras
impulsadas en primavera
por el comité de expertos
habían fracasado estrepitosamente).

                                             Hoy
cuando el mes de noviembre agoniza,
y la navidad amenaza a la vuelta de la esquina,
en una reunión informal con la prensa
han admitido sin ambages,
que su amor,

ese amor que brillaba en la oscuridad,
ese amor de desórdenes eufónicos,
ese amor de olores dulces y deseos prohibidos,
corre el riesgo de cerrar el año
en recesión.

 

(Rafael Calero Palma)