Gerardo García | El pasado sábado 16 de marzo, las calles de Madrid se llenaron con decenas y decenas de miles de personas, de la propia ciudad o llegadas desde distintos puntos del Estado Español, que salieron a defender el derecho a decidir como uno de los principios más básicos sobre los que construir una mejor democracia.

La movilización, organizada por un buen número de organizaciones, asociaciones y plataformas ciudadanas respondía, efectivamente, al lema ‘Sin Derecho a Decidir, No Hay Democracia’, recalcando una vez más un énfasis especial en la imprescindibilidad de la defensa de la autodeterminación de los pueblos.

Miles y miles de banderas representativas de los distintos pueblos del Estado Español se intercalaron con demandas, carteles y proclamas en defensa de los derechos democráticos más básicas y en denuncia de la existencia en nuestro Estado de presxs políticxs y de procesos judiciales como el que estamos presenciando estos días en el Tribunal Supremo que no hacen más que menoscabarlos. Todo en un ambiente que, sin perder un atisbo de su carácter reivindicativo, estuvo marcado por la festividad y la solidaridad, bien patente entre las personas de distinta procedencia que ahí se encontraron.

Dicho ambiente tuvo su máxima su eclosión en el pequeño acto que en Cibeles puso el cierre a la movilización. Los distintos discursos que ahí se sucedían remarcaban una y otra vez la necesidad de establecer fuertes lazos de solidaridad entre los distintos pueblos que ‘quedan bajo la jurisdicción del Estado Español’, respetando por encima de todo su autodeterminación y el derecho a decidir sobre su futuro, así como la perentoriedad de denunciar la existencia de presxs políticxs, de lxs que no hay que pedir otra cosa que su puesta inmediata en libertad, y de ciertos procesos judiciales que no son más que una gran farsa antidemocrática y que deberían terminar cuanto antes.

Las corales interpretaciones de ‘Canto a la Libertad’ y de ‘L’Estaca’ pusieron el fin definitivo a una emotiva, multitudinaria y más que necesaria movilización que pasará a la Historia como un hito en la construcción de una auténtica solidaridad democrática e internacionalista entre los pueblos del Estado Español.

¡POR EL DERECHO A DECIDIR!
¡POR LA AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS!
¡LIBERTAD PRESXS POLÍTICOS!

Gerardo García es militante de Anticapitalistas.