Raúl Navas | La sección sindical de CGT de Correos en Madrid, ha convocado un paro de 3 horas en los turnos de mañana y tarde en las Unidades de Servicios Especiales (USEs) de Madrid, para el próximo 4 de abril. Hablamos de los centros de reparto de Correos especializados en paquetería. Un sector que está en auge actualmente: Amazon, Globo, Deliveroo, SEUR, MRW, etc. Como ocurre en otros ámbitos de la economía, las empresas compiten entre si a través de intensificar la explotación a sus trabajadores y practicando todo tipo de abusos empresariales. En estos trabajos predomina la precariedad, los falsos autónomos, largas jornadas laborales, reparto en festivos, etc. En ocasiones explotación pura y dura en bici con una mochila en la espalda. Son nuevas formas de explotación y precarización. Esta situación presiona las condicionales laborales permanentemente a la baja con consecuencias enormemente preocupantes. Recientemente han aparecido noticias en la prensa sobre el aumento de accidentes de tráfico vinculados al auge del comercio ‘online’ y reparto de paquetería. En un artículo de El País del pasado 20 de marzo, se podía leer: “Jornadas maratonianas. Prisas para realizar el mayor número de pedidos en el menor plazo de tiempo posible”. El título del artículo es revelador: “La compra ‘online’ dispara el peligro de accidente de las furgonetas. Las colisiones en vehículos de transporte ligero suben un 55% por el ‘boom’ del comercio electrónico”.

Correos, pese a continuar siendo una empresa pública, cada vez se diferencia menos de la empresa privada, y su actual política empresarial tiene poco interés en prestar un servicio público de calidad, garantizando a su vez unas condiciones laborales dignas a sus trabajadores. Correos lleva años planteando que ante el declive de la carta y los envíos postales tradicionales, hay que aumentar la presencia en el sector de la paquetería. El problema viene en “cómo lo hace”. Se hace comprimiendo plantillas e intensificando los ritmos de trabajo a niveles enormemente estresantes. La estrategia empresarial de la mayor compañía pública estatal se basa en competir con las multinacionales privadas degradando las condiciones de trabajo. La empresa alecciona a las jefaturas para ser cada vez más exigentes con los carteros y carteras, exigiendo siempre más, más, más y más a los trabajadores bajo situaciones que de no poner freno pronto serán muy parecidas a las denunciadas por Chaplin en Tiempos Modernos.

Los trabajadores de Correos de USEs siempre han sido objeto de presiones para aumentar el número de entregas. Pero en los últimos tres años y especialmente en los últimos meses y semanas, la plantilla ha dicho basta. Estas navidades como en las anteriores, se exigía un esfuerzo antes bajo la promesa de que era algo temporal. Llegó enero, y lejos de volver a la carga de trabajo de noviembre, se exigió aún más. Las tareas y funciones en estos centros han cambiado exponencialmente. Hace cuatro años, en las USEs se repartía en moto, principalmente burofax, telegramas, etc., mientras que actualmente mayoritariamente se trabaja en furgoneta con pesados y voluminosos paquetes, y se exige más entregas de lo que se pedía antes repartiendo en moto con envíos que apenas pesaban. Se dispone de menos tiempo para el reparto, aumenta el esfuerzo físico (no es lo mismo cargar burofax que paquetes), y se exigen más entregas. Incluso respecto al reparto de paquetería, se exige el doble de lo exigido hace cuatro años. Y no solo aumentan las exigencias numéricas, también la complejidad del reparto, con órdenes contradictorias y cambiantes con objetivos y tareas imposibles de cumplir. Todo es prioritario, y todo es para ya mismo. Este trabajo a destajo produce una alta carga mental y física, estrés, que se multiplica ante las presiones y amenazas de algunas jefaturas.

De esta forma se han impuesto unos ritmos de trabajo infernales. Los trabajadores van conduciendo y repartiendo con fatiga, estrés y ansiedad. Desde CGT hemos realizado cantidad de cuestionarios de riesgos psicosociales en las USEs, y en todos ellos se señala mayoritariamente que la carga de trabajo es excesiva, se asignan objetivos y tareas irrealizables, se trabaja con sensación de urgencia y apremio en el tiempo, se realizan esfuerzos intensos y continuados, se trabaja con estrés, se exige cada vez sacar mayor carga de trabajo, se reciben órdenes contradictorias, existe desgaste emocional a causa del trabajo, se piensa en el tiempo libre sobre problemas relacionados con el trabajo, etc.

Trabajar bajo factores psicosociales desfavorables (intensos ritmos de trabajo, tareas y objetivos irrealizables, presión, sobrecarga de trabajo, amenazas de las jefaturas, órdenes contradictorias, etc) pueden producir daños en la salud mental y física de los trabajadores, y aumenta la probabilidad de que se produzcan accidentes laborales. Trabajar diariamente en un entorno laboral de este tipo puede ocasionar estrés postraumático y crónico, depresión, burnout, baja autoestima, tristeza, tensión, ansiedad, sentimientos de culpa, fatiga crónica, insomnio, dolores de cabeza, hipertensión arterial, desajustes en los ritmos biológicos, problemas cardíacos, cerebrovasculares, grastrointestinales, etc. Un sindicato de clase y combativo no puede quedarse de brazos cruzados cuando las condiciones de trabajo empeoran constantemente, y se imponen unos ritmos de trabajo que suponen un riesgos contra la seguridad y salud de los trabajadores y trabajadoras.

Respecto a los accidentes laborales, vemos con preocupación su incidencia en las USEs de Madrid. Hemos calculado que durante 2018 se produjeron 122 accidentes laborales en 21 USEs de Madrid. El desglose por colectivo es el siguiente: 5 accidentes de personal funcionario (4,09%), 57 entre trabajadores temporales (46,72%), y 60 entre personal laboral (49,18%). Demasiados accidentes en pocos centros de trabajo. Los temporales sufren casi tantos accidentes laborales, como el personal fijo, llegando a cifras escandalosas en algunos meses como el pasado mes de noviembre, situándose en el 76,92% del total El 9,40% del total de accidentes de trabajo de 2018 en la Comunidad de Madrid se han producido en 21 USEs, pese a que en Correos hay alrededor de 300 centros de trabajo. Por otro lado, en los dos primeros meses de 2019 se han producido 31 accidentes de trabajo en USEs. Una vez más vemos lo evidente, el vínculo tan estrecho entre precariedad, condiciones de trabajo y accidente laboral. A peores condiciones de trabajo, peor salud y más accidentes. La precariedad laboral es un factor de riesgo negativo para la salud. Las malas condiciones de trabajo, basadas en intensos ritmos de trabajo y estrés también son un factor determinante. Un trabajador cansado a causa de la elevada carga de trabajo, tiene más probabilidades de sufrir un accidente laboral.

Todo esto, esta ocurriendo en una empresa pública, que recientemente y tras el inesperado cambio de gobierno del pasado mes de junio, hubo un cambio de presidente. Juan Manuel Serrano, fiel colaborador de Pedro Sánchez, habiendo sido su mano derecha y su jefe de gabinete. Hemos visto algunos cambios en algunas materias, ninguno en otras, y en las USEs cambios, pero a peor. Desde CGT hemos expuesto esta problemática a la empresa en numerosas ocasiones, incluido por escrito al mismo presidente. Tenemos numerosos argumentos y razones para movilizarnos. El 4 de abril queremos mostrar nuestro rechazo a la creciente explotación y precariedad laboral. Reivindicamos que se dejen de asignar objetivos y tareas con plazos imposibles de cumplir, se pongan límites a la sobrecarga de trabajo, se realicen evaluaciones de riesgos psicosociales especificas en todas las USEs; se evalúe el puesto de trabajo en USEs, con la participación de delegados de prevención, donde se estudien y analicen todas las funciones, midiéndose los tiempos de trabajo necesarios para cada tarea. La lucha es el único camino para combatir los abusos empresariales y conseguir unas condiciones de trabajo dignas. No estamos reclamando nada del otro mundo. Únicamente pedimos unas condiciones de trabajo dignas, en un entorno laboral saludable y seguro. Algo que vamos a reivindicar el próximo 4 de abril en un paro parcial de 3 horas, con concentraciones en la dirección territorial de Madrid de Correos de Goya, entre las 12:30 y las 14:00.

Raúl Navas es trabajador de USE de Correos en Madrid, delegado de prevención de riesgos laborales y secretario general de la sección sindical de CGT Correos en Madrid.