Manuel Alonso | Arranca el 15 de abril con la huelga indefinida en el servicio de transporte de residuos sólidos urbanos de Sogama hacia su planta de Cerceda. La convocatoria, aprobada por unanimidad en asamblea, denuncia la precarización de las condiciones de trabajo así como el acoso laboral que ha culminado con el despido de 8 trabajadores por parte de la empresa que tiene subcontratado el transporte por carretera, Transportes Pacholo.

Sogama se trata de una empresa pública participada al 51 % por la Xunta de Galicia y al 49 % restante por Naturgy, la nueva denominación de Gas Natural Fenosa. El transporte de los residuos fue adjudicado por más de ciento cuarenta millones de euros a una UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por Renfe y la constructora ourensana Copasa, que a su vez subcontrataron a Transportes Pacholo como nueva empresa para llevar a cabo el transporte de los contenedores por carretera. Es en esta subcontrata donde las trabajadoras llevan mucho tiempo denunciando el deterioro de las instalaciones y de sus condiciones de trabajo, quejas que fueron derivando por parte de la dirección en acoso laboral en forma de amenaza de sanciones, maltrato verbal y, finalmente, en el despido de 8 trabajadores.

La plantilla ha denunciado en repetidas ocasiones el mal estado de las instalaciones, que provocan tanto daños ambientales graves en el entorno como el incremento de los riesgos laborales. Por ejemplo, se denunció el vertido de líquidos residuales en la propia planta que se van filtrando hacia las tierras de los alrededores; vertidos de los contenedores en carretera, con el riesgo que implica para el resto del tráfico rodado; y obligar a los transportistas a circular con neumáticos en mal estado o con cargas con un peso que excede el permitido. Incluso han denunciado que la empresa llena de agua los contenedores cuando no hay residuos suficientes para «inflar» la factura que se le pasa a los concellos.

Ante la negativa a negociar por parte de la empresa, en este primer día de huelga indefinida las trabajadoras han iniciado un encierro en el Concello de Ordes, como una medida más de presión sobre la Xunta, la UTE Renfe-Copasa y Transportes Pacholo para buscar una solución que pasa por el fin del acoso laboral, la mejora de las condiciones de trabajo y la readmisión de los compañeros despedidos.

Es preciso recordar que la constructora Copasa apareció en los «papeles de Bárcenas» como uno de los mayores donantes al PP durante el proceso judicial por su financiación ilegal, y el del transporte de residuos a la planta de Sogama se trata de uno de los mayores contratos licitados por la Xunta bajo el gobierno de Feijoo. Renfe y Copasa se adjudicaron la licitación después de que otras dos empresas fueran eliminadas por Sogama. A la alargada sombra de la Gürtel se podría añadir el desprecio por las condiciones laborales de las trabajadoras de las empresas subcontratadas, por el medioambiente y la connivencia con burdas formas de saqueo del dinero público.