Oscar Blanco | En el saturado, especialmente en catalán, catálogo literario posterior al 1 de Octubre se ha convertido en un cliché utilizar el reclamo “no es un libro más sobre el Procés” o “no es otro libro sobre el Procés” para intentar romper los anticuerpos que mucha gente ha generado, por pura saturación, a oír hablar o leer más sobre el tema. No es para menos. Se han publicado toda clase de trabajos: libros corales, libros de intrigas palaciegas mejor o peor informados, libros periodísticos, libros académicos, libros militantes de todo los campos políticos e incluso libros infantiles. Es obvio que una gran parte de estas obras no servirán ni para envolver el pescado del día como se suele decir con la prensa y que hubiera sido mejor ahorrarse el gasto de papel. Por lo tanto, la saturación esta justificada.

Así que resultaría un esfuerzo pueril decir que Espectros de Octubre” de Josep Maria Antentas publicado por la editorial Sylone no es “otro libro sobre el Procés”. Es un libro sobre el 1 de Octubre, sobre el recorrido desde el 11 de septiembre del 2012, sobre la historia de las conflictivas relaciones de la cuestión social y la nacional en Catalunya y sobre las potencialidades futuras de los fantasmas de octubre. No se puede ocultar. Sin embargo, debe ser el libro sobre el procés dónde más resuena el Departamento de Filosofia de Paris VIII. La noción de “espectros” de Derrida, el Acontecimiento de Badiou y Deleuze, hasta el poder en Foucault y todo lo anterior, además de la coyunturas de Lenin y las bifurcaciones de Blanqui, a través de Daniel Bensaid.

Habrá quien se preguntará ¿Y qué tiene que ver todo ese aparataje teórico con lo que paso en Catalunya entre el 20 de septiembre y el 3 de octubre de 2017? Para empezar permite entender la condensación de los tiempos políticos como “en el dia que durara años” del que cantaba Ovidi Montllor. Comprender la disrupción y el quiebre que supone una crisis de semejante magnitud en el transcurrir monótono de los días. Lejos de concepciones lineales y homogéneas del tiempo, los 17 días entre la famosa “suspensión” de la independencia del 10 de octubre y la proclamación de la República son en medio de una crisis política una eternidad capaz de producir una enorme degradación de las posibilidades del movimiento soberanista y un cambio decisivo en la relación de fuerzas. El Octubre sucedido no era el único octubre posible. El ensayo defiende que las decisiones de la dirección independentista permitieron a la reacción de Estado organizarse y retomar la iniciativa después de llegar a su peor momento en esa extraña jornada de huelga general/paro de país del 3.

Antentas piensa en “Espectros de Octubre” la naturaleza de la crisis vivida y que otras posibles resoluciones se podrían haber dado en clave de ruptura democrática. Pero, no se ocupa únicamente de la vida reciente del referéndum y su gestión. Excava la trayectoria del movimiento soberanista desde la sentencia del Estatut y la consultas por la independencia que dará paso a la época de masivas manifestaciones cada diada. El libro analiza las posiciones de cada actor político y social en los momentos clave (como el 9 de noviembre de 2014) y las ideas dominantes en el independentismo que lo desarmaron para el choque con el Estado. Por ejemplo, “la desconexión de la ley a la ley”, la noción de una independencia rápida e indolora o el “primero la independencia y luego ya veremos” que impidió dotar al movimiento de un programa antiausteridad. Una de las tesis fuertes de Antentas será que el transcurrir paralelo (cuando no en competencia abierta) del horizonte de cambio del 11-S y el del 15-M es el gran handicap reciente para la transformación social de Catalunya. No se corta en ajustar cuentas con la izquierda que actuó dentro y fuera del procés. 

En este ejercicio de arqueología de los límites y potenciales del Octubre catalán, Josep Maria Antentas se remonta más atrás para tratar de iluminar el presente. Recupera las discusiones del movimiento obrero sobre lo nacional en Catalunya y algunas de las aportaciones más originales para comprenderlo desde la izquierda radical como las que hicieron Maurín y Nin. También aporta con rigor a los debates resucitados en la actualidad sobre el lerrouxismo, la inmersión lingüística o la manoseada consigna “un sol poble”. En definitiva, intenta rastrear en la historia pistas para pensar desde las convicciones del internacionalismo revolucionario una posición para la cuestión nacional en Catalunya en el siglo XXI. Un ejercicio sin duda difícil y lleno de paradojas.

Desde el primer momento un Acontecimiento como el 1 de octubre está expuesto a una disputa estratégica de su sentido y sus implicaciones. Antentas impacta de pleno en la polémica por explicarse que paso, que podría haber pasado y que debería pasar en el futuro. Su aportación a la controversia no tiene una voluntad nostálgica ni conmemorativa. Al contrario trata de pensar políticamente las implicaciones de octubre en Catalunya y en el conjunto del Estado. Lo hace, sin ningún pudor ni disimulo, desde el punto de vista de quien tiene entre ceja y ceja acabar con el actual estado inaceptable de las cosas. Así que pese a que sea “otro libro sobre el procés” si compartes ese empeño quizás deberías leerlo.