Pepe Mejía | Los trabajadores de la limpieza del Hospital 12 de octubre iniciaron, el pasado lunes 13 de mayo, una huelga indefinida para denunciar el incumplimiento del convenio colectivo. 48 horas después consiguieron sus objetivos: aumento de la plantilla, mantenimiento de la totalidad de los puestos de trabajo y respetar las libranzas anuales.

La empresa adjudicataria es Ferrovial, conocida entre otras cosas por participar en la trama de la basura y a la que la CNMV multó a Ferrovial con 13,6 millones de euros por haber participado en una “práctica concertada global de reparto del mercado”, se repartían los nuevos clientes y las licitaciones de los ayuntamientos, e intercambiaban información comercial. Además, esta misma empresa ha sido denunciada por ser operador de centros de detención de inmigrantes por cuenta del Gobierno australiano. Ferrovial participa en el mercado de la recogida de residuos a través de su filial Cespa.

Hemos hablado con Carlos Garrido Morales, quien nos advierte que el protagonismo lo tiene la plantilla y todo el Comité de Empresa que está integrado por 13 miembros y 3 delegados de USO, CCOO y UGT. Secretario del Comité de Empresa de la limpieza del hospital 12 de octubre, Carlos insiste que no ha sido una huelga por dinero sino por la dignidad y los derechos de los y las trabajadoras. La limpieza es un servicio esencial de la sanidad pública y a más privatización mayores tasas de infecciones.

¿Cuál es el origen del conflicto?

Respuesta.-El origen del conflicto radica desde hace cuatro años cuando debido al cierre de instalaciones y espacios en el hospital se llevó a cabo un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), que supuso una reducción del 10 por ciento de la plantilla. Desde entonces la carga de trabajo ha aumentado. La empresa no solo no ha adecuado la plantilla a la nuevas exigencias del servicio, sino que no ha cubierto ni las bajas ni las vacantes, tal y como marca el convenio colectivo, con lo que se ha producido una sobrecarga de trabajo que se traduce en que la empresa deba 15 días de descanso anuales de media a sus trabajadores.

¿A cuántos trabajadores y trabajadoras afectó el conflicto?

A toda la plantilla que somos 274, el 80 por ciento son mujeres.

¿Cuáles han sido las demandas específicas?

Exigir la libranza de los y las trabajadoras, cubrir las incapacidades, las bajas no se cubren al cien por cien. No se cubría ni un quince por ciento.

¿Habéis tenido apoyos?

Apoyos externos especialmente del sindicato MATS. Las compañeras y compañeros han estado allí sin tener representación en nuestro Comité. También hemos tenido apoyo de los medios de comunicación y del personal de la casa. Las gentes del MATS nos ayudaron en las concentraciones y pitadas.

¿Cuál ha sido la táctica de la empresa Ferrovial?

Lo mismo que hace cuatro años. Éramos 301 y pasamos a 274 después del ERTE. La táctica ha sido muy simple: ir jubilando y no meter a más gente. No despidieron a nadie.

¿Cuál es la situación en los otros hospitales?

El Clínico estuvo en huelga en abril con la empresa Garibaldi. Las trabajadoras del Complejo Hospitalario de Toledo denunciaron abusos laborales e incumplimiento del pliego de condiciones por parte de Ferrovial Servicios. La mayoría de los contratos no contemplan cláusulas sociales sólo económicas.

¿Qué es lo que se ha logrado con esta huelga que al final duró 48 horas?

Hemos conseguido 287 indefinidos más 10 vacantes de IT (incapacidad temporal) y excedencias en un total de diez. Son 11 indefinidos, más 10 puestos de trabajo. La empresa se ha comprometido, por escrito, a respetar las libranzas de cada mes y que al final del año no se exceda de la jornada anual.

La huelga ¿ha supuesto un coste para la plantilla?

La huelga ha sido un éxito. No habido coste económico aunque un poco sí social para la plantilla, que ha ganado en unión. La empresa se gastó contratando a 24 miembros de seguridad, para controlar la huelga, en lugar de invertirlo en la plantilla. En general la gente está muy contenta y esperemos que esto se refleje en el día a día.