Redacción | La crisis estructural del sistema capitalista, los recortes en gasto público y social y el altísimo incremento de la precariedad juvenil han provocado en la última década una proliferación sin precedentes de ofertas de empleo en la categoría laboral conocida como “captación de fondos” (socios/as). Así, empresas y ONGs de diverso tipo han encontrado en jóvenes de escasa experiencia laboral y precaria situación vital un yacimiento del que extraer mano de obra en cantidades ingentes para este sector, generalmente con condiciones laborales bastante cuestionables. No es de extrañar, dada esta situación, que la movilidad de este sector laboral sea constante y el desgaste mental que provoca el desempeño de este empleo suceda muy rápido. A ello hay que sumar las constantes irregularidades que suelen darse en esta profesión, como aquellas que en Logroño dieron lugar a la activación de un conflicto entre CNT y ACNUR, el cual comenzó hace meses y a día de hoy aún persiste. Para conocer mejor este conflicto hemos hablado con Jesús, miembro y delegado de la sección sindical de CNT que fue constituida en ACNUR, y con Simón, Secretario de Acción Sindical de CNT Logroño.

En los últimos meses han tenido lugar una serie de movilizaciones y de denuncias en Logroño debido al despido fulminante que habéis sufrido toda la plantilla de captación de ACNUR. Pero es evidente que esto es la cima de algo que se había ido acumulando y quería saber cómo se había llegado a esta situación.

Jesús: Yo empecé a trabajar en ACNUR con un jefe determinado que se marchó, al que lo reemplazaría otro, el cual se dedicaba a contratar a gente muy joven, sin experiencia laboral, principalmente estudiantes que buscaban ganarse cuatro duros. Buscaba este perfil porque lo consideraba propicio para tenerlos dos meses trabajando para aprovecharse de la situación, engañándoles para que hicieran más socios para él, para su beneficio. Porque quería subir en la escala de los jefes de ACNUR. Así conseguía que le hicieran muchos socios a base de engaños y estafas, dado que este jefe obligaba a los trabajadores a captar como socios a familiares y amigos, cuando en el contrato pone que está prohibido y luego les amenazaba con eso, afirmando que habían cometido un delito para despedirlos y que así que estén bajo presión psicológica. De esta forma, hacía más socios. Según descubrimos, esto no era algo que hiciese por primera vez en Logroño, sino que venía de antes, pero la dirección de ACNUR, al descubrirse todo, quiso hacer que saneaba el problema despidiéndolo y terminando en un juicio. Pero el problema con la falta de formación, durabilidad y derechos de la plantilla no cambió.

Simón: De ahí que estemos hablando más de una situación estructural derivada de la forma de contratación y relación laboral de ACNUR, que de las prácticas que realizaba este captador al que le quieren echar la culpa de todas estas dinámicas. A pesar de que este jefe de equipo ya había sido demandado previamente a nuestro caso por generarle a un trabajador una baja psicológica, nada cambió. ACNUR, en lugar de querer revertir la situación en Logroño, tratando de formar a sus captadores o de remediar toda la dinámica que había, inició una huida hacia delante y llevó a cabo un plan de desmantelamiento de la delegación de La Rioja. Los trabajadores que llegaron al sindicato, ante la amenaza de quedarse en la calle, porque estaban viendo que se estaba produciendo una constante de bajas voluntarias en la plantilla, decidieron contactar con nosotros para asesorarse y protegerse.

¿En qué momento decidisteis decidir basta y solicitar apoyo sindical?

J: Es sencillo. Cuando la confianza se rompe, en el sentido de que primero te dicen unas cosas y luego las contrastas y ves que te mienten y que no cuadra la información, tratas de investigar más sobre información legal, contratos, convenios, etc. Entonces, partiendo de eso decidimos juntarnos, organizarnos, y venir al sindicado de CNT Logroño para que nos asesoraran.

S: La empresa lleva a cabo una práctica de total opacidad, exige unos índices de captación mensual que conllevan horas y horas de trabajo, pero lo grave es que a esto le suma la re-captación acumulativa de “socios nulos”, socios que supuestamente se dan de baja. El oscurantismo se da en tanto que la empresa jamás demuestra que esto sea cierto y que esos socios realmente hayan causado baja, por lo que el trabajador lo único que puede hacer es tener fe ciega en que esos socios que le suponen más trabajo y dinero, han decidido darse de baja como socios de ACNUR. Por lo que si una trabajadora ha de captar 20 socios, a lo largo de un mes, con esta práctica puede encontrarse con la obligación de tener que captar 35, en el mismo número de horas, bajo la amenaza de despido en el caso de no lograrlo. Ahí es nada.

En lo que respecta al convenio colectivo al que los captadores se acogían, que es el de oficinas y despachos de Madrid, tras estudiarlo exhaustivamente nos encontramos con la existencia de varios incumplimientos. De entre ellos, tres fueron denunciados ante Inspección de Trabajo. Uno era el incumplimiento mínimo en el preaviso de los turnos, jornadas y de la planificación de los horarios, llegando al punto de llamar a los trabajadores fuera del horario laboral a las doce de la noche para indicarles que a la mañana del día siguiente se les cambiaba el horario sin que concurriera ningún motivo excepcional. Todo ello afecta de manera notoria a la conciliación familiar y laboral de estos trabajadores, que a efectos prácticos han de estar en entera disposición para esta empresa-ONG. Asimismo, también se dieron casos en los que los captadores habían de desplazarse a otra localidad, y nada más montar en el coche se les informaba de que iban a ir a un municipio diferente del acordado previamente, generando constantes problemas en la planificación.

J: Y a eso hay que añadir el tema de las dietas. Que en el trabajo siempre nos han dicho que las dietas no se abonan, que corren a cuenta del trabajador, mientras que tras asesorarnos comprobamos que el convenio indica claramente que sí se pagan. De hecho, a fecha de hoy, con todos los trabajadores ya despedidos, siguen sin haberse abonado las dietas en concepto de transporte, de comidas, de cenas, etc.

Partiendo de la base de que hay todas esas irregularidades, me gustaría preguntaros también hacia dónde creéis que va a evolucionar el proceso legal y sindical que tenéis en marcha.

S: Todo lo que podemos decir es que de momento hay dos juicios pendientes: uno por la existencia de cláusulas de contratación abusivas que exigen un volumen desmesurado de captación impuesto unilateralmente por la ONG, la cual no estudia los parámetros reales de cada lugar junto con la re-captación de “socios nulos”. El segundo es por los despidos, los cuales ACNUR alega que son despidos objetivos, mientras que nosotros consideramos que son nulos y exigimos la readmisión. Para el primer juicio la fecha es el 18 de julio, mientras que para el segundo estamos pendientes de citación.

¿Diríais que vuestras condiciones laborales se salían de la norma, o en realidad estabais en una situación habitual en el sector?

J: Partiendo de mi experiencia, sí es una situación habitual, y yo he estado en dos empresas de este sector: ACNUR y DABOR MARKETING. Es verdad que hay una diferencia entre estos dos casos: en la segunda empresa si no captabas no cobrabas, mientras que en ACNUR tenías un mínimo de captación abusivo, que si lograbas superarlo obtenías un plus. Por lo demás, sin embargo, ambas entidades trabajan de manera parecida, porque consideran que cuanta menos información den al trabajador mejor les viene para funcionar. La gente que viene a trabajar cambia rápidamente de trabajo y viene y se va con facilidad. Consolidan la imagen entre sus trabajadores de que es un trabajo de paso, que no genera expectativas de estabilidad ni garantías de durabilidad.

S: Yo hasta donde sé puedo decirte que CNT tiene secciones sindicales en otras empresas-ONG de captación, como puede ser Médicos sin Fronteras, o Wesser, que se encarga de la captación para Cruz Roja. Lo que puedo sostener en base a esto es que, si bien a nivel salarial ACNUR no tiene los problemas salariales que se pueden dar en otras empresas, sí que tienen todas ellas un patrón común, que es plantear este trabajo como un trabajo temporal con una gran afluencia y movilidad de trabajadores muy jóvenes, en situación precaria, que suelen tener un gran desconocimiento de sus derechos. Este perfil es algo de lo que se benefician para que sus irregularidades pasen más desapercibidas, ya que como vemos no suelen trabajar con personas dotadas de gran experiencia sindical ni laboral.

¿Qué recomendación daríais desde aquí a las personas que trabajen en este sector laboral, y que se encuentren en condiciones similares?

J: El consejo que les daría sería que busquen ayuda, asesoramiento legal. No hace falta pagar por ello, en los sindicatos te pueden asesorar, y darte buen trato. Y en última instancia, se trata también de entender y leerse los convenios y los contratos laborales antes de firmarlos, para saber qué cosas pueden estar haciéndose mal. Y por supuesto, juntarse y organizarse para tratar de reclamar colectivamente los derechos laborales comunes.

S: Yo, desde mi experiencia, creo que la pauta inicial debe ser que el primer contacto para tratar estas cuestiones tenga lugar entre los propios afectados. Antes que nada, se trata de compartir los propios malestares e impresiones entre compañeros, y una vez identificado el malestar común, lo siguiente debe ser el asesoramiento jurídico y sindical. Esto permitirá a la plantilla conocer sus condiciones y saber desde dónde parte, para así poder organizarse y protegerse mejor, si así lo decide.