Redacción | Este fin de semana se celebra en Madrid el Foro Social Mundial Antinuclear, un evento que acoge varias actividades, desde charlas a mesas redondas y una concentración en el centro de la ciudad por el cierre de las plantas nucleares.

Se trata del principal foro internacional de activistas y expertos contra la energía nuclear. Después de la edición del año pasado, que se celebró en París, Madrid acoge esta actividad organizada por el Movimiento Ibérico Antinuclear, MIA. El MIA tiene la particularidad de estar formado por grupos activistas de Portugal y del Estado español, y realiza sus actividades a ambos lados de la península. En esta ocasión, el Foro tendrá varias mesas simultáneas y compartirá el carácter mixto entre la divulgación y el debate, por una parte, y la actividad de calle.

Los ponentes invitados al Foro son activistas expertos antinucleares venidos de todo el mundo; desde los estados organizadores hasta Francia, Turquía o Brasil. El objetivo es abrir una discusión política sobre el papel que juegan las nucleares y el peligro que implican en muchos países.

Esta discusión se abre en un momento en el que las nucleares de la península se encuentran en un momento en el que la energía mundial está en cuestión por la necesidad a renovables y los límites del abastecimiento energético a través del petróleo y el gas. Pese a que la industria nuclear defiende su negocio como proveedor de energía “limpia”, los movimientos antinucleares recuerdan que el coste de la creación y el altísimo riesgo de los residuos nucleares hacen que esta industria sea absolutamente inaceptable como alternativa al petróleo y el gas.

Por otra parte, la celebración del Foro en el Estado español viene a coincidir con un momento en el que la continuidad de las nucleares está en juego en este territorio. Con el límite de funcionamiento en los años inmediatos, el parque nuclear español caduca a lo largo del próximo lustro y la transición a renovables debería acabar definitivamente con este modelo. El Gobierno de Sánchez puso en la mesa un plan de cierre del que los movimientos ecologistas siempre desconfiaron, ya que no existía un calendario. Con la nueva legislatura, el reto es conseguir un cierre prácticamente inmediato bajo la amenaza de que la industria nuclear – formada por las grandes eléctricas – obtenga la prórroga de una o varias instalaciones, particularmente Almaraz, que es la primera que caduca pero también la más lucrativa.

Las jornadas, que se celebran en el Matadero de Madrid desde mañana viernes, 31 de mayo, hasta el domingo 2 de junio, incluyen una concentración en la plaza de Callao, a las 12.30h.