Por: Pepe Mejía

Paca Blanco (Madrid, 1949) no necesita de presentaciones. Lleva una larga trayectoria vinculada a los movimientos sociales y recia activista del ecologismo. Miembro de Ecologistas en Acción, también está integrada en la Plataforma de Vivienda Pública y Social, además de militante Anticapitalistas.

Pregunta.- Recientemente el Juzgado número 24 de Madrid ha paralizado cautelarmente la moratoria de las multas en Madrid Central tal como lo había pedido en un recurso contencioso administrativo Ecologistas en Acción y Greenpeace. ¿La victoria de la paralización es una victoria jurídica o del movimiento social?

Respuesta.- Yo creo que es una victoria un poco de todos. Más del movimiento que el jurídico. Hemos tenido la suerte de toparnos con un juez con dos dedos de frente, que en este caso ha sido coherente y ha paralizado la arremetida de la derecha. Estamos muy contentas y es una batalla ganada.

P.- ¿Cuál es la importancia de la movilización en favor de Madrid Central?

R.- Desde mi punto de vista, la paralización cautelar desde los juzgados es una pequeña batalla ganada, pero nos queda mucho. La movilización ha conseguido llegar a la justicia y hay que tener presente que cuántas veces no nos han dado la razón. La movilización siempre es importante y conseguimos poco a poco avanzar y sensibilizar a jueces. La movilización ha demostrado que la contaminación interesa en Madrid. 

P.- ¿Cómo se ha organizado el movimiento en favor de Madrid Central?

R.- A la manifestación asistieron más de cincuenta mil personas. No sólo del movimiento ecologista sino que han participado también gentes del movimiento vecinal entre otros. Se podría haber movilizado más, porque nos han quitado algo bueno, esa es la sensación de la gente. También se podría haber extendido a otros barrios como Retiro, Vallecas…pero principalmente hemos conseguido presionar a través de la movilización. 

P.- ¿Cuáles han sido los apoyos?

R.- Bueno, Ecologistas en Acción, Greenpeace, la asamblea de colectivos… La organización de esta plataforma, en favor de Madrid Central, ha dado sus frutos en la participación de más de 50 mil personas en la manifestación. No sólo han participado activistas del movimiento ecologistas sino vecinos y vecinas, comerciantes, que es muy importante destacar. El valor de la manifestación es que fue muy transversal.  

P.- ¿Quiénes pueden ahora circular por Madrid Central?

R.- Volvemos a la decisión del ayuntamiento regido por Carmena. Pueden circular los vehículos de reparto, servicio público y coches de la zona. Pero todos los vehículos, salvo excepciones, con sus pegatinas de autorización. 

P.- El Consistorio ¿ha presentado recurso?

R.- No tengo constancia de que el Consistorio haya presentado recurso. El actual Consistorio debe tomar nota de la demanda social y ahora judicial. Y dejarse de milongas. ¡Coño!

P.- ¿Por qué cree Usted, o cuáles son los motivos que están detrás del empecinamiento del Consistorio de tumbar Madrid Central?

R.- El argumento que ellos, la derechona, daban es que restringiendo los coches en el centro la contaminación se iba a otros barrios. Esto es tonto y absurdo. Yo creo que es más bien un odio a todo lo que hacemos. Defienden la industria capitalista y contaminante y defiende que siga funcionando. La industria del automóvil es muy potente en el mundo, así como la minería y las nucleares. Toda esta industria no son capaces de hacer reconversión y defienden los intereses de las empresas multinacionales.

P.- El proyecto de Madrid Central concita muchos apoyos, pero ¿es necesario tomar otras medidas complementarias a las de Madrid Central?

R.- Si, por supuesto. Primero, antes de cerrar el centro yo crearía infraestructuras, parking municipales gratuitos que estén situados cerca de las bocas del Metro y de las paradas de autobuses, un servicio de bicicletas y patines por el cual los usuarios podrían dejar el coche fuera de los núcleos urbanos del centro y se movilicen con estos vehículos alternativos. Así, el usuario podría dejar el coche que contamina Madrid.

P.- ¿Madrid Central en los barrios o distritos?

R.- Madrid Central fue un primer paso que impulsó el equipo de Carmena. Y si hubiese seguido se podría ahora continuar por los barrios y distritos. Primero las infraestructuras y después lo otro. En Barcelona Ada Colau lo ha hecho al revés. 

P.- Madrid Central es una apuesta por el transporte público. Entonces, ¿cómo es que hay mucha gente se queja del mal funcionamiento del Metro?

R.- El Metro está masificado pero no es que funcione mal, funciona bien lo que pasa es que hay que modernizarlo, hacerlo renovable y sostenible.

P.- En todo este debate del Madrid Central ha salido la conveniencia de instaurar peajes. ¿Peaje sí o no?

R.- La instauración del llamado “impuesto ecológico” siempre duele porque afecta al bolsillo. Yo lo aplicaría si en un coche va sólo una persona. Si un coche entra con cinco no lo aplicaría. El que comparte coche no debería de pagar peaje. 

P.- En España mueren al año diez mil personas por efectos de la contaminación. ¿Nuestra salud está en juego? 

R.- En Madrid sí, la contaminación hace estragos en nuestra salud. En otros sitios puede ser la central térmica. No hay conciencia de que nos estamos jugando la vida, nuestra salud, la salud de los más pequeños, de los más mayores y de toda la sociedad. Habría que trabajar en los sitios de trabajo con los usuarios de los centros de salud y explicar que el coche no es el método de ir a trabajar. El bicimad puede ser una opción. También impulsar el transporte público, que no paguen los y las paradas, los que tienen el RMI y facilitar el abono transporte a las personas que no pueden pagar 54 euros. 

P.- Bueno, estamos hablando del impacto de los vehículos en el centro de Madrid pero, ¿y las calderas, el aire acondicionado, los aviones…?

R.- Es la pescadilla que se muerde la cola. 40 a 42 tubos de aire acondicionado a todo trapo con 40 grados. El asfalto con coches y a 42 grados y estamos en casa con el aire acondicionado a toda pastilla. Y luego nos viene el recibo de la luz elevadísimo. En lugar de vacaciones hemos estado en casa con aire acondicionado. Y no hablemos de los hoteles, que también están situados en el centro de Madrid. Hay que cambiar el sistema de forma total, darle la vuelta y tomar medidas drásticas. Nos quedan solo 11 años para poner en marcha medidas que garanticen nuestra supervivencia. No puede ser que en junio los niños, en el colegio, sufran lipotimias. Hay que tomar medidas valientes, impopulares, porque simplemente la gente no tiene conciencia.