Potere al Popolo-Madrid  | Las elecciones italianas del próximo domingo presentan un escenario muy poco esperanzador para la izquierda alternativa italiana. Años de derrotas y de implosión en un contexto político hegemonizado por la derecha. Sin embargo, para esta cita electoral ha surgido la candidatura “Potere al Popolo” que ha integrado a buena parte de la izquierda política y social italiana. La extensión de esta iniciativa se ha reproducido en diferentes ciudades italianas y ha tenido también su desarrollo en distintas ciudades europeas. En Madrid un grupo de activistas italianas han puesto en pie la iniciativa Potere al Popolo-Madrid para dar seguimiento a esta experiencia tratando de vincular a la población italiana residente en Madrid. En esta entrevista nos cuentan su la génesis del proyecto, sus objetivos y los retos que, más allá de la cita electoral, se presentan para esta nueva organización.

¿Cómo surge vuestro colectivo y la iniciativa Potere al Popolo en Madrid?

El próximo 4 de marzo habrá elecciones parlamentarias en Italia. En estos últimos años, las políticas del gobierno de centroizquierda del Partido Democrático en coalición con parte del centroderecha han desmantelado legalmente los derechos de los trabajadores y trabajadoras de Italia, sumiendo en la precaridad no solo a los jóvenes (que en gran número prueban suerte en otros países europeos) sino también a gran parte de la población con la imposición de unos recortes del gasto publico hasta ahora nunca vistos. Al igual que en el resto del sur de Europa, el peso de la crisis económica ha recaído entre los sectores más desprotegidos de la sociedad. En este contexto nace la lista popular Potere al Popolo¸ movimiento político que ha decidido llevar a las instituciones las propuestas de la izquierda social italiana y que engloba a jóvenes, trabajadores/as, parados/as, activistas, pensionistas que desde hace años militan en asociaciones, comités territoriales, partidos y distintas organizaciones.

Potere al Popolo ha nacido gracias a la iniciativa de militantes del Ex OPG – Je so’ Pazzo de Nápoles, antiguo hospital psiquiátrico, ahora convertido en centro social que desde el año 2014 se ha convertido en un lugar de referencia del activismo de la ciudad. En noviembre, a tan solo cinco meses de las elecciones, tras una asamblea realizada en el Ex OPG, a través de las redes sociales se desafió (“Accetta la Sfida”) al resto de movimientos sociales a participar en el proceso.

En cuatro días se promovió la primera asamblea nacional en Roma a la que asistieron más de 800 personas procedentes de todo el país y de diferentes colectivos, asociaciones y partidos de izquierda. En las siguientes semanas se organizaron más de 150 asambleas territoriales en las cuales participaron ciudadanos/as y activistas que llevan años trabajando en el territorio para consensuar tanto un programa de mínimos así como para constituir las listas populares.

A pesar de la poca presencia mediática, el proyecto logró extenderse por todo el país a través de asambleas territoriales, configurándose en una estructura horizontal y participativa que ha dado lugar a un programa político radical que engloba todas las sensibilidades de los distintos movimientos sociales que se han desarrollado en Italia desde hace años (desde las luchas territoriales por el medio-ambiente, las luchas de carácter sindical, les redes de acogida de migrantes, entre otros) todo ello combinado con propuestas políticas a nivel nacional que reivindican desde la soberanía popular más democracia y justicia social.

Somos muchos italiano/as residentes en el extranjero que se están movilizando para apoyar el proyecto. Alguno/as de nosotro/as tienen compañero/as y amigo/as colaborando con el proceso en Nápoles como en otras ciudades italianas y por eso, aun viviendo en España, queremos apoyarles y darles visibilidad utilizando las redes sociales para intentar conectar con los italiano/as residentes en el extranjero que quieran participar o informarse. La idea no es solo publicitar y apoyar la propuesta de Poter al Popolo, sino crear un espacio politico de encuentro y debate entre los italiano/as que viven en Madrid, un nudo más de una red que esta creciendo tanto en Italia como en el extranjero.

¿En qué otras ciudades de Europa se ha extendido la iniciativa y qué desarrollo está teniendo?

Se han tenido asambleas en Londres, Bruselas, Barcelona, Paris, Frankfurt, Berlín, Marsella, Lugano, Zurich, Berna, entre otras ciudades europeas, con una asistencia nada desdeñable en aquellas ciudades en las que existe desde hace tiempo un flujo migratorio de italianos (Londres, Berlín, Bruselas…). La necesidad ha marcado en un primer momento nuestra acción, ya que para poder presentarse a las elecciones la ley electoral italiana obliga a las nuevas formaciones politicas a presentar una cantidad determinada de firmas por cada circunscripción, es decir, no basta con que en Italia se recoja (que se ha hecho) el minimo permitido, sino que deben recogerse en cada una de dichas circunscripciones (Europa, América del Norte, Sudamérica y el resto). Así que hemos intentado con muchos esfuerzos conseguir las firmas necesarias para presentar la lista en la circunscripción Europea. Lamentablemente no hemos conseguido por muy poco nuestro objetivo, dado el poco tiempo disponible, sumado a las dificultades burocraticas que los consulados italianos presentaban (apertura en un horario laboral, estar inscrito/a formalmente en el registro de italiano/as residentes en el extranjero algo que conlleva mucho tiempo, el desplazamiento obligatorio al consulado para poder firmar, etc). Por ello, se ha lanzado desde los grupos de Potere al Popolo europeos, la campaña “Adotta il mio voto” (“Adopta mi voto”) a través de la cual pedimos a todo/as: amigo/as, familiares) que no quisiesen votar o que no hubiesen decidido como orientar su voto que voten Potere al Popolo ya que desde aquí los principales interesados no podemos hacerlo.

¿Qué tipo de acciones habéis desarrollado hasta ahora?

Hasta el momento, ademas de colaborar activamente con la red europea de Potere al Popolo, promocionando la recogida de firmas y las actividades necesarias para dar visibilidad al movimiento fuera de Italia, hemos tenido varias asambleas de coordinación y organización aquí en Madrid. Nuestro objetivo es crear un grupo de militantes en la ciudad para ser parte integrante del proyecto que se desarrolla en Italia y hacer oír la voz de los emigrantes italiano/as. De momento nuestra línea de trabajo ha estado determinada por esta campaña electoral que hemos edificado deprisa y corriendo aunque el verdadero trabajo empezará después de las elecciones. Se trata de organizar un acción política que aporte el punto de vista particular de aquella parte de la población que ha tenido que dejar el proprio país por culpa de las políticas impulsadas en las últimas décadas que nos han empujado a la precariedad, ya sea en el ámbito laboral como en de la instrucción y la investigación. Como decíamos nuestra actividad real empezará después de las elecciones, en las que esperamos que nuestros representantes políticos den voz a los que deseamos algún día volver a un país en el que nuestras condiciones de vida estén a la altura de la cuarta economía del euro. Queremos además, crear puentes y contactos con partidos, asociaciones y colectivos del ámbito madrileño (en nuestro caso) ya que se trata también del lugar en el que residimos y cuya realidad social y política nos afecta también directamente.

¿Cómo veis el panorama de la izquierda en Europa en este momento?

El panorama de la izquierda en este momento es bastante alentador, sobretodo en el sur de Europa. Ejemplos como el de Unidad Popular en Grecia, Unidos Podemos aquí, la France Insumise o el Bloco de Esquerda dan fe de que algo se está moviendo y de que Italia no puede ser menos. Por eso nacemos, con la intención de crear una alternativa italiana a la Europa de los mercados o a la Europa xenófoba e insolidaria. Creemos que tras el fracaso de la actual integración europea en casi todos los frentes nos toca a la izquierda abordar la construcción de una Europa que respete los derechos humanos y de los trabajadore/as, que sea justa y solidaria, es decir que recupere y sobretodo que aplique las bases sobre las cuales nació el proyecto europeo. Nacemos por tanto, fruto no solo de la necesidad, sino también de la esperanza que otros ejemplos antes mencionados nos han dado. Para ello deberemos crear estrechos lazos de comunicación y confianza entre nosotros para afrontar junto/as los desafíos que tenemos enfrente, pues solo desde una propuesta unificada y contundente podremos cambiar radicalmente las estructuras que han sumido a nuestros pueblos a la precariedad y al deterioro de nuestras condiciones de vida solo para enriquecer a los de siempre. El sur de Europa, que es donde más se ha sufrido la crisis, tiene, en definitiva, que ser el protagonista de este cambio e Italia no puede renunciar a su papel en primera línea de este proceso.

Actualmente, estamos empezando a contactar con los movimientos políticos que consideramos afines a nuestro proyecto. Ya hemos recibido diversas manifestaciones de apoyo de otras fuerzas de la izquierda europea, como el de la France Insoumise. De hecho Jean-Luc Mélenchon estuvo la semana pasada en Nápoles para manifestarnos su solidaridad así como su júbilo por nuestra iniciativa “No importa el resultado que obtengáis en éstas elecciones-dijo- lo que importa es que existís”.

¿Qué esperáis de las elecciones del 4 de marzo y de lo que puede pasar después con Potere al Popolo?

Viola Carofalo, portavoz de Potere al Popolo en Italia, siempre cuenta que las elecciones han sido una ocasión para reunirnos, activarnos, y empezar a pensar colectivamente y mirar más allá del domingo electoral en dirección de un nuevo proyecto político que nos permita recuperar nuestro país. En efecto es cierto que 20 años de Berlusconi han obligado a la izquierda institucional italiana a fundarse y refundirse en las distintas coaliciones que han degenerado en el Partido Democrático siempre con la intención de desalojar del poder a una derecha liberal y demagógica que nos han conducido a la situación actual. Para colmo ha sido el mismo PD el que ha terminado de sentenciar con sus políticas el estado de bienestar que nuestra constitución bien resume en su artículo primero “Italia è una repubblica fondata sul lavoro…”.

Durante todo este tiempo la izquierda extraparlamentaria ha desarrollado un trabajo centrado en los diversos territorios de nuestro país, ya sea por cuestiones ambientales (como por ejemplo el NO TAV en Val di Susa, el NO TRIV en en Campania o Basilicata) como anti-imperial-militarista (como el NO MUOS contra la presencia de bases americanas en Sicilia), y realizando una auténtica labor social que engloba a centenares de colectivos que se ocupan tanto de cuestiones laborales como de derechos humanos (como la enorme Red de acogida de los refugiados) entre otros. Potere al Popolo pretende, como decíamos englobar todas estas luchas en una única fuerza política que dispute todas estas cuestiones a nivel nacional. Somos realistas, y con tan poco tiempo solo pretendemos alcanzar el 3% de los votos que nos permita tener una representación parlamentaria que nos dé no solo visibiliad sino que nos permita tanto empezar a trabajar como afrontar directamente a un Parlamento y un Senado que tendra una amplia representación de una derecha xenófoba que amenaza con destruir lo que nuestros abuelos construyeron durante y tras las Segunda Guerra Mundial.

Consigamos o no ese 3% (aunque somos optimistas) Potere al Popolo tiene toda una labor por delante de construcción de una alternativa política que se enfrente por todos los medios tanto a la Italia servil a los intereses de los mercados y banqueros europeos así como a un escenario de guerra entre pobres que nos haga enfrentarnos a los migrantes y refugiados por ver a quién corresponden las migajas que nos caigan desde arriba. Defendemos un proyecto que apunta a la mejoría de las condiciones de vida de las personas, las cuales los “políticos italianos clásicos”, preocupados por defender sus escaños, se han olvidado completamente.

Somos conscientes sin embargo, que la lucha politica por el cambio no solo se tiene que dar dentro de las instituciones sino también fuera, por eso continuaremos también donde siempre hemos estado, en las calles, en las ciudades, las periferias y los territorios practicando la solidaridad y el mutualismo, sobretodo en un país que después de diez años de crisis económica y muchos más de crisis política se encuentra mas pobre y mas débil.